Por: Imanol Urruzuno, Partner & Creative Vice President

Soñar. Esa acción donde todo cabe y todo se puede. Donde no hay imposibles ni miedos, donde lo limitado se vuelve ilimitado y donde tú te conviertes en el principal protagonista de tu historia.

“If your Dreams are Crazy. Go crazy. Be crazy.”

Algo tan íntimo, tan etéreo y tan retador, es la base de lo que para mí es una de las movidas estratégicas más grandes de los últimos años. Nike ha logrado hacer aún más grande su postura de marca reflejando el espíritu del JUST DO IT, personificarla en un contexto político y social actual, usando a todo tipo de personas y atletas que en algún momento pudieron ser minoría y dándoles el arma más poderosa de todas: La Voz.

Esa voz se maximiza con uno de los deportistas en particular: Colin Kaepernick (QB de la NFL, que comenzó con la acción de colocar una rodilla en el piso durante el himno nacional de Estados Unidos, demostrando así su molestia e inconformidad con el odio basado en las diferencias raciales.)

Él es uno de los mayores portavoces de la unidad y equidad y, aunque su postura le ha llevado a ser discriminado por todos los equipos de la NFL (lleva desde el 2016 sin equipo), se mantiene con la rodilla en el piso.

Usar una figura como Colin para cerrar esta campaña es un grito a la igualdad, al respeto de nuestras diferencias y sobretodo a que sigas peleando por tus sueños, sin importar que estos signifiquen sacrificar todo; como para él lo ha sido.

Esta movida le trajo miles de detractores a la marca, muchos quemaron sus tenis, cortaron sus calcetas y destruyeron sus productos; en sólo dos días la compañía había perdido 3% en la bolsa de valores.
Entonces llega ese momento donde debes hacerte la pregunta ¿Había que callar y “bajar” esta campaña? ¿Es momento de ser reactivo y alinearte a lo que hasta el momento parecían ser los componentes sociales más relevantes?

Sin duda, no. Nike mantuvo su propuesta, porque representan mucho más que una marca deportiva y esta postura era algo mucho más grande que simplemente una campaña.

Sus ventas por Internet crecieron un 31% a la semana siguiente.

Pero no fue ese el mayor logro. Nike logró adentrarse en el corazón de todos aquellos que estamos cansados del odio, de las diferencias raciales, de la falta de igualdad entre géneros y religiones. La marca se volvió un estandarte de todos aquellos que soñamos con un mundo mejor, y lo hizo comenzando por los pies.

Sueña, persigue tus sueños, nunca te detengas, porque los demás dirán que estás loco, pero al final los que están “ahí” son aquellos locos que alguna vez lo intentaron

Be Happy. Dream Crazy.